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No hay nada mejor que las
vacaciones para relajarse y probar nuevas aventuras. Sin embargo, ya no
podéis lanzaros a las aventuras de antes. La responsabilidad irá ahora
muy delante de vuestros planes.
La elección del destino
Viajar con
niños puede ser muy divertido si los padres controlan todos los detalles
del viaje, con anterioridad. Las vacaciones en familia aumentan a cada
año y en general lo que los padres quieren es divertirse con sus hijos,
acercarse mas a ellos, sea por una, dos, o mas semanas. Deben estar
concientes de que la realidad y las vacaciones son temporadas
completamente diferentes.
Hemos preparado algunos consejos para que las vacaciones de padres e
hijos sean un éxito:
- Lo primero, elegir el destino. Para ello, hay que considerar las
limitaciones naturales de un niño. Cuanto más pequeño el niño mas
dificultades tendrá, por ejemplo, de caminar mucho, de subir y bajar, de
moverse de una forma general. Así que no es recomendable que opten por
escalar montañas, hacer senderismo, o algo por el estilo. Elija un lugar
apropiado a la edad de tu hijo. Un lugar más bien tranquilo, donde
puedan pasar días moderados, donde puedan parar a descansar y comer
bien. Un lugar de playa o de montaña siempre es favorable en ese
sentido. No hay nada más gratificante para un niño que el contacto con
la naturaleza, con la arena, la tierra, el mar...
- A la hora de
elegir las actividades, reserve siempre alguna exclusivamente para los
niños.
- Para el hospedaje, un apartamento o condominio puede que sea la
mejor solución para una familia, ya sea por el ahorro o por gozar de
mayor privacidad.
- Al llegar a su destino, deje que los niños se familiaricen con
las áreas que irán utilizar durante el periodo de las vacaciones. Que
conozcan la piscina, el parque más próximo, las zonas de
entretenimiento, etc. Aprovecha para determinar el horario para cada
actividad, y con quien estarán acompañados. Las actividades en las
vacaciones también deben estar bien determinadas y establecidas.
- Si el viaje está marcado para fechas de gran transito, haga las
reservas con la debida anticipación y no te olvides de confirmarlas el
día anterior. Así evitará estar más tiempo del necesario en el
aeropuerto con el bebé. Asegúrese de que el billete sea expedido por una
empresa aérea que no esté de huelga o con otros problemas.
- Durante el viaje atraiga la atención de tu hijo con folletos
ilustrativos del lugar adonde irán. Explique lo que podrán hacer,
visitar, etc. Eso le llenará de expectativas, ánimo, y seguridad.
Transportes: prevención y
cuidados
A la hora de
elegir el medio de transporte, no te olvides de una cosa: cuanto más
pequeño un niño más daño puede sufrir si ocurre un accidente. Por ello,
antes de iniciar un viaje se deben tomar medidas preventivas como
habilitar correctamente el espacio destinados a los más pequeños. No
olvides que los accidentes de tránsito son la principal causa de muerte
o invalidez por accidentes en niños.
La seguridad es esencial en los viajes en carretera. Para ello, hay
que tener en cuenta algunas precauciones en el caso de que viajes con tu
bebé en coche.
- Es muy importante hacer paradas con frecuencia. El viaje será mas
tranquilo, y tanto los niños como los adultos podrán estirar las piernas
y descansar su postura.
- Use siempre el asiento de seguridad en el asiento trasero. Si tu
hijo se encuentra molesto, pare un poco pero no viaje con tu hijo fuera
del asiento de seguridad.
- Todo niño menor de 4 años debe viajar en una silla de seguridad
debidamente homologada para el coche. Si el niño pesa menos de 9,5 Kg. y
mide menos de 65 cm. debe viajar en una silla que mire hacia atrás. La
silla se fija al coche con el cinturón de seguridad. Llevar los niños en
brazos el impacto de un choque puede arrancar al niño de tu regazo
y puede arrojarlo contra el parabrisas
o fuera del coche.
- Todo niño
menor de 12 años debe viajar en el asiento trasero, y usar cinturón de
seguridad como cualquier adulto.
- No use una silla de seguridad que está diseñada para mirar hacia
atrás, mirando hacia delante.
- Evite dejar objetos libres en el coche que puedan, en una frenada o
golpe, caer sobre el bebé. Es conveniente que los tenga en el maletero o
por el suelo del coche.
- Si vas a viajar solo con tu bebé, es decir, sin acompañantes,
coloque el asiento de seguridad en el centro del asiento trasero, de
modo que, en caso de robos o accidentes, la ruptura de los vidrios de
las ventanillas traseras afecten en menor grado al bebé.
- Comprobar que los bloqueadores de seguridad de las puertas
traseras están en la posición adecuada para que los niños no las puedan
abrir desde dentro. Las ventanillas deben estar cerradas puesto que
existe el riesgo de que los niños se asomen o arrojen objetos que
podrían causar un accidente. Y la bajada del coche debe ser siempre por
la puerta más próxima a la acera.
- Para evitar los mareos infantiles en carretera, los expertos
aconsejan una buena ventilación y comida ligeras durante el viaje.
- Para evitar que los niños se aburran o se sientan agobiados y
molesten al que conduce, lleve cintas de audio (casetes) para que
escuchen sus músicas favoritas durante el viaje.
- Si has elegido un medio de transporte público es recomendable que
optes por asientos donde el espacio sea más ancho para permitir más
movilidad a los peques, y preferentemente que estén situados al lado de
la ventana.
- Y la regla más importante: delante de cualquier situación de
conflicto, busque mantener el sentido del humor. Eso es lo más
recomendable para empezar un viaje.
Preparando las maletas
¿Qué es lo que
tengo que llevar? Esa es la gran preocupación de los padres a la hora de
preparar las maletas.
Primero hagan una lista de todas las cosas que necesita para
vosotros y para vuestro bebé. Luego, hay que pensar en el clima del
lugar adonde os vais de vacaciones. Importantísimo a la hora de elegir
las ropas adecuadas. Pero si os vais a un lugar de calor, es conveniente
que lleve algo de frío por si las temperaturas descienden algo.
Si posible, llevar un teléfono móvil para llamadas urgentes, y
tengas preparados algunos teléfonos de contacto del lugar de destino,
como por ejemplo, el del ambulatorio medico local.
La documentación deberá estar en manos. No te olvides de
llevar la cartilla de la Seguridad Social o del seguro médico que
tengas. En el caso de los bebés, llevar también la cartilla de
vacunaciones y el teléfono del pediatra. Y llevar siempre un botiquín
con:
- compresas de gasa estéril
- algodón
- esparadrapo
- tiritas
- termómetro
- agua oxigenada
- analgésicos
- pomadas para picaduras
- suero fisiológico
- protector solar.
Para los que van de viaje con bebés, es aconsejable que el
equipaje sea completo. Una cuna portátil es de buena utilización. Y no
olvidarse de llevar algunos chupetes de reserva, así como manguitos,
sombreros y chanclas adecuados.
Bebés en la playa
Nada mejor que estar a la
orilla del mar para refrescarse durante el verano. Además de atenuar el
calor, es relajante y muy estimulante para los niños. Pero todo debe
estar bien medido. Si eres de los que gustan estar todo el día en la
playa, tomar mucho sol, y ahora tienes un bebé, la playa no es el
destino adecuado. Los bebés menores de seis meses no pueden pisar la
playa. A ellos no hay que exponerles nunca al sol directo. Los de pocos
meses es mejor que no vayan a la playa, porque aunque estén bajo una
sombrilla, el simple reflejo del sol puede provocarles quemaduras a
de sol ya que su piel es muy
sensible.
A los mayorcitos, es decir,
los de a partir de 8 meses, se les puede llevar a la playa pero dentro
de un horario limitado. Por ejemplo, de 9 a 10 y media de la mañana y
por la tarde después de las 5 horas. Así les estarás protegiendo de los
rayos de sol más dañinos y peligrosos. Pueden mojar sus piecitos en el
mar si lo desean y jugar con arena, pero no le pierdas de vista por si
lleva algo a la boca.
Los niños pequeños disfrutan
mucho jugando con la arena pero procura que estén en todo momento bajo
una sombrilla. La arena también refleja las radiaciones. Por esta razón,
mantenga a tu hijo siempre vestido con una camiseta de algodón y una
gorra. Si tu hijo ha jugado por la mañana en la playa, es conveniente
que antes o después de almorzar, el niño descanse y eche una siesta. Por
la tarde, podéis elegir un paseo distinto en lugar de volver a la playa.
Cuidados a la
orilla del mar
Para los
que optaron por irse a la playa con niños pequeños, hemos seleccionado
algunos consejos que os servirá de orientación a la hora de “bucear” en
el mundo del mar.
1- No es
aconsejable llevar a bebés menores de 6 meses a la playa, mismo porque a
los bebés de esta edad no se les puede aplicar crema protectora. Podría
causarles reacciones alérgicas. A partir de los seis meses tendrías que
hacer una prueba: aplicar la crema en la cara interna del antebrazo y
observar si la tolera bien.
2- Usar crema
protectora en los bebés y niños. Elegir una crema con un factor
protector superior a 30 y que sea resistente al agua. Extenderla por
todo el cuerpo, incluidas la nuca, los pies, manos, y orejas, por lo
menos media hora antes de ir a la playa. No olvidarse de renovarla con
frecuencia.
3- Si vas de
paseo con tu hijo, no te olvides de llevar siempre una sombrilla colgada
a la sillita, y un gorrito bien puesto en su cabeza.
4- Viste a tu
hijo con ropa muy ligera, de algodón.
5- Seria conveniente
que llevaras siempre una botellita de agua para tu hijo. Los niños
pequeños se pueden deshidratar fácilmente. Los más pequeños, los
lactantes ya estarán hidratados con solo ofrecerles leche (de pecho o
biberón). Para garantizarles un agua fresquita, una buena idea es llevar
una pequeña nevera portátil. En ella podrás llevar también algo de fruta
y/u otra cosa refrescante.
Alimentación para el verano
El cuidado con la alimentación
en las épocas de más calor del año es algo que nosotros, los padres, no
debemos olvidar. La alimentación es tan importante como el sueño y como
las actividades, para que los niños gocen de una buena salud.
El verano ofrece muchas posibilidades para una alimentación sana.
Hay algunas pautas que os servirá de buena guía:
- Las grasas jamás deben sobrepasar el 30% del consumo diario de un
niño. Están concentradas en la mantequilla, nata, yogur, huevo,
margarina, y grasas animales.
- La mayor parte del aporte debe realizarse a través de los
hidratos de carbono, sobre la base de un 50 a 60% del consumo. Se
corresponde al pan, cereales, harina, pasta, arroz, patatas, guisantes,
judías, lentejas y frutos secos.
- La fruta, del mismo modo que la verdura, es una fuente importante
de vitaminas y minerales, sobretodo para los niños. Es rica en fibra y
su ingesta es más que recomendable.
- El respeto a las horas para alimentarse es de vital importancia.
Nunca se deben realizar las comidas con prisas. Una buena masticación
favorecerá la digestión, evitando así los gases y otros problemas
intestinales.
- Se debe empezar el día con un buen desayuno, basándose en leche,
cereales, zumos o piezas de frutas.
- Las frituras deben ser evitadas. Mejor el consumo de alimentos
guisados, cocidos o asados. La paella es recomendable como un alimento
que aporta una gran cantidad de nutrientes (lleva arroz, pescado y
verduras).
- Dependiendo del tipo de comida se debe respetar el periodo de digestión
cuanto a la hora del baño. Se debe esperar al menos una hora y media o
dos después de comer para bañarse en el baño, en la playa o en la
piscina. Un corte de digestión puede ocasionar dolor abdominal, nauseas,
vómitos y pérdida de conocimiento.
Aparte de esos consejos que dan los especialistas en nutrición de la
Clínica Universitaria de Navarra, no debemos olvidar de que la merienda
es también muy importante. Nada mejor que galletas, frutos secos,
frutas, zumos de frutas, sándwiches, para alimentar a un niño.
Tiempo de colaborar
Los encargos o
pequeñas tareas domésticas son un eficaz medio de educar para la
convivencia. Y las vacaciones, la época propicia para poner en marcha un
plan de acción familiar. Pero no se trata simple y llanamente de
repartir tareas y luego regañar si no las sacan adelante: asignar y
supervisar encargos también es un arte porque implica saber qué y a
quién encargar algo. Existen gustos y capacidades personales. Asigne las
tareas pensando cuál puede ser más educativa para cada hijo según su
carácter y aptitudes personales.
Es importante
demostrar que las tareas de la casa no son responsabilidad de las
mujeres sino de todos los que viven en ella.
No caiga en la
tentación de remunerar los encargos o establecer un cierto tipo de
trueque: si recoges tu toalla, podrás salir a patinar con tus amigas. Al
contrario, motívelos con frases como "Somos un equipo", "Lo que hagas o
dejes de hacer afecta a los demás", "No al hotel - Sí al hogar", "No
ayudo por cumplir sino por servir", que puede escribir en una cartulina
a la vista de todos o de cada uno... Cada familia tiene su estilo y en
algunos hogares estos lemas pueden causar mucha risa. Para los hijos
"chistosos" o burlones es infalible el lema de una abuela: "el que no
coopera, no come".
Encargos
a los hijos para las Vacaciones
Que lo pueda hacer el hijo solo, que sea periódico y que sea
supervisable.
Los encargos no son para aliviar la carga de los padres ni para
aprovechar el tiempo libre de los hijos; son para hacerlos más fuertes
para enfrentar la vida.
Los realiza cada hijo, siempre y todos los días:
- Hacer su cama.
- Ordenar la habitación y el baño.
- Ordenar sus juguetes, ropa y escritorio.
- Avisar los desperfectos de
su ropa y pedir ayuda para arreglarlos (coser el botón, comprar un parche para el pantalón).
- Sí come fuera del horario familiar, limpiar lo que se ensució, lavar y guardar - Apagar las luces que no se usan.
- Guardar el vídeo que vio, el disco que escuchó, el diario que leyó.
Encargos
diarios
Se distribuyen entre los hermanos y pueden cambiarse a la semana o cada
quince días.
- Ayudar a confeccionar el menú de comidas.
- Poner y sacar la mesa.
- Poner el pan y el agua, el jugo.
- Aliñar las ensaladas.
- Ayudar con el aseo (en una tarea concreta: vaciar los basureros, pasar el paño de sacudir, pasar la aspiradora...
- Contestar el teléfono.
- Regar las plantas.
- Ordenar las sillas.
- Poner el canasto de la ropa sucia y luego llevarlo al lavadero.
- Apagar luces y poner llaves a las puertas.
- Regar el jardín.
- Cuidar y alimentar al perro, gato o canario.
- Recoger el correo.
- Bajar y subir persianas.
- Organizar la cocina.
Encargos semanales
También se distribuyen entre los hermanos,
pero como no hay que hacerlos todos los días, son de más larga duración:
- Sacar la basura.
- Poner papel higiénico en los baños.
- Juntar diarios o botellas viejas para
desechar.
- Revisar lo que falta en la despensa.
- Hacer el menú semanal.
- Distribuir la ropa del planchado sobre cada
cama.
Atentamente,
Elena
Morales
Directora
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