Tomar el sol es saludable, pero es importante controlar las horas de exposición,porque no solo puedes quemarte también puedes tener problemas en la piel. Los médicos dicen que la piel tiene memoria; es decir, que el sol que tomamos de pequeños puede causarnos enfermedades pasados unos años. Y no solo la piel, debemos cuidar los ojos cuando estemos al sol. No siempre nos gusta ponernos crema y llevar gafas y gorras, pero recuerda que es tu salud.

Según la Asociación Española de Dermatología, los protectores solares pierden eficacia de un año para otro. Una crema solar caducada no hace daño, pero no tiene el mismo efecto.

Es muy importante aplicarse la crema solar al menos media hora antes de llegar a la playa o a la piscina,porque tardan un tiempo en hacer efecto. Cada dos horas debemos repetir la aplicación. Existen cremas resistentes al agua. Si notas que tu piel se pone un poquito rosa significa que ya se esta inflamando y llevas mucho tiempo al sol.

La piel de los niños puede quemarse antes que la piel de los adultos,porque es una piel más fina. Y los bebes de menos de un año absorben más la radiación y pueden quemarse con más facilidad porque tiene menos melanocitos, que son unas células que produce la melanina, que sirve para protegernos del sol. Por eso, las personas que tiene la piel más clarita se queman más. Los expertos dicen que la mitad de toda la radiación que se recibe en una vida se reciben en los primeros 18 años. Los niños pasan muchos horas al sol, por eso, debes prestar atención y estar siempre protegido.

En nuestras Escuelas Infantiles Menuts, evitamos salir al patio las horas donde las radiaciones solares son más agresivas  (entre las 12:00 y las 16:00).

 

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